Mi cantar habrá de ir
cruzando el aire ligero
para decir que venero
la tierra donde nací.
Pero también tengo el alma
dividida en dos bocanas
por donde habita el moana
y mi maresía hidalga.
La diosa Pele y Guayota
hacen brotar del volcán
cenizas que acunarán
el eco de las gaviotas
El Teide y el Mauna Loa
el lani y el mayantigo
harán de guía al camino
por donde apunte mi proa.
Juntos haremos sonar
mi timplillo y tu ukelele
un rasgueo que se eleve
sobre las olas del mar.
Y desgranando una historia
despuntando en lontananza
irán sembrando esperanza
los ecos de mi memoria.